Óscar González, profesor y especialista en el trato humano con familias, nos va a explicar de forma muy detallada cada uno de los puntos del Pacto por la Educación en equipo. Paso a paso iremos viendo cómo se puede conseguir un trabajo de Equipo Educativo.

  1. Colaboraré con los profesores considerándolos compañeros en la educación de mi hijo

En este primer punto del Pacto aparece la palabra clave en la relación entre padres y profesores: la colaboración. Es necesario que entendamos que “los padres no podemos educar sin la escuela y la escuela no puede educar sin los padres”, nos necesitamos. De ahí que consideremos a los profesores compañeros en la educación de nuestros hijos.

Veamos con atención los siguientes casos:

  • Una madre invita a los alumnos de la clase de cuarto de primaria de su hijo junto con su profesor a que visiten el lugar donde trabaja.
  • Un profesor invita al padre de un alumno para que acuda a la clase a explicar en qué consiste su trabajo como médico en un centro de salud.
  • Un grupo de padres y docentes se reúnen una vez al mes en la Asociación de Madres y padres del centro educativo para compartir experiencias (comisión mixta formada por padres y profesores).

¿Qué tienen en común todas estas personas? Están colaborando en la educación de sus hijos formando parte activa de las escuelas. Hay que tener en cuenta que no es necesario que los padres seamos ni nos convirtamos en “grandes expertos en educación” para que podamos mostrar nuestras preocupaciones e inquietudes y compartir nuestros conocimientos en la escuela de nuestros hijos. Solo nos hace falta ganas y motivación por colaborar.

Muchos padres se preguntan: ¿de qué forma puedo colaborar yo en la escuela de mis hijos? Aquí compartimos algunas ideas:

– Busca información sobre los canales de comunicación/participación que tienes a tu disposición para colaborar en tu centro (AMPA, Consejo Escolar, Escuela de Padres, etc.)

– Busca la forma de presentarte y conocer mejor a los profesores de tus hijos al inicio de curso. La primera toma de contacto es fundamental para intercambiar impresiones. Aquí podemos manifestar nuestras intenciones de “formar equipo”.

– Haz llegar al centro tus ideas, sugerencias, aportaciones y preocupaciones para que las tomen en consideración. Si no recibes la respuesta esperada, sigue insistiendo. Busca otras formas y formulas para hacer llegar estas propuestas. Nunca pienses que eres un pesado o que tus ideas no sirven.

– Ofrece al profesor la posibilidad de colaborar con él aportando tus conocimientos sobre un determinado tema (de tu trabajo, por ejemplo) relacionado (o no) con los contenidos que están trabajando en el aula. Es una experiencia muy enriquecedora para todos.

Además de todo esto, te animamos a que elabores un listado con las diferentes acciones que puedes llevar a cabo para implicarte activamente y colaborar con los profesores de tu hijo. Una vez elaborado este listado puedes compartirlo con nosotros y con otras familias para que pueda ir creciendo con las aportaciones de todos. Este es nuestro listado a modo de ejemplo que puedes ampliar con nuevas ideas:

Colaborar y participar de manera activa en el AMPA del centro. 

            – Participar como miembro del Consejo Escolar del centro. 

            – Colaborar como “voluntario” de la clase de tu hijo. 

– Asistir y participar en las reuniones individuales y grupales que convoca el profesor. 

            – Leer con tus hijos (a tus hijos) todos los días. 

            – Supervisar las tareas y trabajos de tus hijos. 

– Participar activamente y colaborar en las actividades que organiza el centro: talleres, escuelas de padres y madres, exposiciones… 

Y podríamos seguir el listado. Las opciones son interminables pero queremos que seas tú el que lo continúe con nuevas ideas y propuestas.

Esperamos que este artículo te haya servido y te ayude a colaborar y considerar a los profesores de tus hijos compañeros en la tarea educativa. Quedamos a la espera de tus comentarios y sugerencias.

 

Óscar González