El pasado 17 de noviembre, Leo Farache, impulsor del Pacto por la Educación en equipo, estuvo en el Congreso Emociona de Escuelas Católicas animando a los docentes a mejorar la comunicación con las familias con una práctica sencilla que puede promover un gran cambio: trasladar habitualmente a las familias noticias positivas sobre sus hijos.

Leo Farache intervino en el Congreso Emociona para animar a padres y profesores a hacer equipo y trabajar juntos para lograr el éxito educativo. Leo puso a los 1.600 educadores presentes en el encuentro cinco retos: formalizar un pacto que sea conocido por todos; aportar recursos a los profesores para mejorar la relación con las familias; desarrollar pactos para asuntos que preocupen (acoso escolar, nuevas tecnologías, cultivar talentos…); aprovechar a los padres “apóstoles” para lograr que su buena predisposición sea canalizada de forma inteligente; y hacer públicos los casos de éxito.

Nuria y Leo Congreso EmocionaUno de los casos de éxito de los que quería hablar fue el de Elena Aguilar, que escribió en Edutopia “The power of a positive phone call home” (el poder de una llamada positiva a casa). Elena, en su etapa de maestra, se propuso realizar una llamada a las familias de sus alumnos para comentarles algo positivo de sus hijos. En su post señala que “tenia la intuición de que esa era la clave: la llamada positiva a casa. Después de los primeros días, tan pronto como identifiqué a los chicos que podrían resultar más desafiantes, me propuse llamar a sus casas cada semana para dar alguna noticia positiva”.

“Algunos de esos chicos eran extremadamente difíciles. Pero siempre fui capaz de encontrar algo sinceramente positivo que habían hecho. Según iban pasando los días yo seguía llamando”, incluso para decir que la buena noticia es que el chico había dado los buenos días y había abierto enseguida el libro. “A veces llamaba a algún padre o madre en plena clase. A los chicos les encantaba. Era la primera vez que alguien les reconocía el buen comportamiento” y, recordaba Leo en su intervención, muchos padres y madres contestaban que era la primera vez que el colegio les llamaba para dar una buena noticia de su hijo. Y es que, generalmente en el caso de niños difíciles, dijo Leo en el Congreso, “cualquier  llamada del centro educativo está asociada a novedades indeseables sobre el hijo en cuestión”. Por eso, en muchas ocasiones “la madre y el padre han construido en su imaginario una relación detestable con el “cole”, la consecuencia lógica de escuchar siempre la misma cantinela sobre su ser querido y su sentimiento de enemistad vaya aumentando con el paso del tiempo”.

Leo señaló que “a los adultos – profesores incluidos – se nos olvida con frecuencia el poder, la fuerza del reconocimiento”. Y que “el público más agradecido y necesitado de reconocimiento son los niños, sobre todo aquellos que han escuchado durante muchos años lo mal que lo hacen o se comportan…”. Por eso Leo se muestra de acuerdo con Elena Aguilar, “encontrar excusas creíbles, verdaderas y sinceras para potenciar la senda de la autoestima, la complicidad entre profesores, padres y alumnos puede ser “el” mecanismo”.

La presentadora del evento, Maribel Vilaplana, aplaudió esta idea de la llamada positiva de los profesores a las familias e invitó a los docentes presentes en el encuentro a comprometerse a hacer una llamada positiva y los profesores se comprometieron con un sí coral.

Y tú, docente, ¿te apuntas?