Hay que inculcar el respeto por encima de todo.

Hoy hemos estado en Salamanca, junto a María Tamame, directora y fundadora del proyecto Edukas. Es un proyecto innovador, que trabaja desde la intervención social utilizando técnicas vinculadas con las nuevas metodologías educativas y la neurociencia. Desde el principio, Edukas se sumó al Pacto por la Educación en equipo. El proyecto se nutre del conocimiento de las inteligencias múltiples y de las relaciones sociales y familiares lo que hace que sus procesos terapéuticos alcancen los objetivos de bienestar familiar.

María nos cuenta, “cuando los niños o adolescentes desarrollan en el tiempo unas carencias académicas, autoestima baja, mal comportamiento… etc, es un claro síntoma de que algo no va bien en el entorno social, un entorno formado por dos elementos, el educativo y el familiar”.

Edukas es un proyecto vinculado con el núcleo familiar. “No se trabaja con ningún menor sin trabajar de un modo paralelo con los progenitores o familia extensa, en caso de ser necesario”.

“Sabemos,- nos dice Tamame – que trabajar las distintas competencias que el individuo tiene de manera individual y colectiva a través de las inteligencias múltiples, nos abre un gran abanico de desarrollo personal, educativo y social”.

“Hay que inculcar el respeto por encima de todo, tanto de profesores a padres y viceversa”

Hemos querido conocer de primera mano cual es la sensación que Edukas vive a diario en el entorno socio educativo y familiar.

  • María, ¿cómo es la relación entre padres y profesores en vuestro entorno? 

Es triste ver como esta relación se encuentra en crisis. El cambio generacional ha traído consigo una crisis de valores que se está viendo reflejada en los menores, así como en la educación que trasmitimos.Desde nuestro centro siempre intentamos mediar, sobre todo, en aquellos expedientes donde se habla de dislexias, TDA, TDAH… ya que el prejuicio va a ser para los menores intentando encontrar puntos de apoyo en pro del menor. Creemos que hay que inculcar el respeto por encima de todo, tanto de profesores a padres y viceversa, resolviendo nuestras controversias de un modo privado, inculcando valores tan fundamentales para el ciclo vital como es el respeto, la autoestima y la comunicación.

  • ¿Por qué habéis firmado el Pacto por la Educación en Equipo? ¿Qué cambios o mejoras queréis impulsar con su firma?

Creemos que es necesario que todos los agentes de cambio que intervienen en el crecimiento de un menor, caminen de la mano, buscamos el bienestar del menor y prepararlos para el día a día de su vida de adultos, por ello, es necesario el compromiso de todos. Dentro de unos años serán los adultos del futuro, y será entonces, cuando sin remedio, les critiquemos por cómo hacen o dejan de hacer las cosas, y nos tocará hacer autocrítica, es nuestra responsabilidad y somos nosotros los que influimos en su desarrollo.

  • ¿Podrías contarnos alguna experiencia educativa que te haya impactado positivamente, y que haya sido reciente? 

La última experiencia más impactante, ha sido la de un menor adolescente con fracaso escolar asociado a trastornos del comportamiento.Supimos separar lo urgente de lo importante, dando prioridad a la situación de malestar, tristeza y conflicto que había en la unidad familiar, desbloqueando esa actitud y trastorno del comportamiento. Gracias a ello, el rendimiento académico ha ido aumentando de una manera sana y enriquecedora. Ver como un niño que no quería nuestra ayuda, que no nos escuchaba ni comunicaba con nosotros, sale adelante y se va sanando poco a poco, es la mejor recompensa profesional y personal que nos pueden dar nuestros chicos y chicas junto a sus familias.

“Comuníquense, todo hilo roto de comunicación entre padres, madres y profesores va a ser aprovechado por los menores para excusar su falta de esfuerzo y motivación”

  • Para terminar, María, que nos dirías a familias y profesores…. 

Comuníquense, todo hilo roto de comunicación entre padres, madres y profesores va a ser aprovechado por los menores para excusar su falta de esfuerzo y motivación. Sabemos que es duro educar a un hijo/a y sabemos que es duro enfrentarse todos los días a una media de veinte alumnos/as, pero si ven respeto, adquirirán respeto, si ven comunicación con respeto aunque haya discrepancias revivirán eso mismo. Y por último animar a todos y todas las profesionales que nos dedicamos al ámbito de la educación a remar hacia el mismo lado, teniendo presente siempre el bienestar de los menores.