No criticaré a los profesores (y menos aún delante de mis hijos), y, si surgen problemas, hablaré con ellos directamente. No usaré los grupos de WhatsApp de padres para cuestionar sus decisiones y fomentar el desencuentro.

Hoy vamos a abordar  el segundo punto del Pacto dirigido a las familias. El mismo hace referencia a algo sumamente importante: las críticas vertidas hacia el profesorado y el mal uso que hacemos en muchas ocasiones de los grupos de WhatsApp de la clase. Sí, existe vida más allá de los grupos de WhatsApp de la clase…

Cuando me preguntan por dónde podemos empezar para mejorar relaciones entre las familias y la escuela no tengo ninguna duda: mejorar la comunicación. Es la clave. Si solucionamos el problema de la comunicación tenemos muchísimo camino avanzado en la mejora que perseguimos: que padres y docentes nos entendamos y empecemos a vernos como socios y aliados.

Y es que las relaciones entre padres y docentes se van deteriorando poco a poco por no trabajar, desarrollar y poner en práctica una serie de habilidades de comunicación totalmente necesarias para el entendimiento. Para poder mejorar esta comunicación debemos ser capaces de eliminar el “doble lenguaje”. Te preguntarás qué es eso del doble lenguaje. Muy sencillo, por delante hablo de una manera pero por detrás de otra totalmente distinta. Esto hace que perdamos algo esencial: el principio de sinceridad. No es que no podamos criticar la manera de actuar de un profesor, podemos y debemos hacerlo siempre que la crítica sea constructiva y sirva para mejorar.

Si los padres tenemos algún problema debemos abordarlo cara a cara con el profesor correspondiente en el espacio y tiempo asignado (en la escuela). Los problemas con el profesor no se solucionan en los “corrillos a las puertas del cole” o en los “grupos de WhatsApp de la clase” pues los malentendidos crecen y se amplifican. De esta manera lo que hacemos es fomentar el desencuentro e intoxicar al resto de familias con nuestra actuación.

Para que esto ocurra y los padres vengan a la escuela a exponer sus problemas abiertamente, los profesores también debemos mostrar una actitud sincera y de confianza. De esta manera expondrán sin miedo sus desacuerdos, críticas constructivas… Como afirma Bernabé Tierno “ser sincero no consiste en decir todo lo que se piensa sino en no decir nunca lo contrario de lo que pensamos”.

Todo esto nos ayudará a mejorar y crecer. De este modo a quien más estaremos ayudando es a nuestros hijos y alumnos que es lo verdaderamente importante. No lo perdamos de vista.

Lo que jamás debemos hacer es criticar al profesor delante de nuestros hijos. ¿Qué ejemplo estaremos dando?

Este es un pequeño decálogo que suelo compartir donde incluyo las ideas esenciales para mejorar la comunicación entre padres y profesores:

  1. Aceptar otros puntos de vista. Hay que valorar las distintas opiniones, puesto que enriquece el debate.
  2. Sinceridadante todo. Uno de los grandes problemas entre padres y docentes es utilizar un «doble lenguaje».
  3. Dialogar no es hablar, sino saber escuchar. Es esencial la actitud de escucha activa.
  4. No hay peor sordo que el que no quiere oír. No hay que acudir a las reuniones estando a la defensiva.
  5. La verdadno es monopolio de nadie. Siempre podemos aprender algo de los demás.
  6. Derecho a equivocarnos.No debemos llevar hasta las últimas consecuencias un error para no quedar mal.
  7. Olvidar rencores. El perdón es un valor que también se educa.
  8. Saber ceder. No podemos imponer siempre nuestra opinión.
  9. No invadir la  Padres y profesores deben evitar preguntas molestas.
  10. Esclavos del tiempo. Hay que tener claro de qué hablar porque el tiempo es limitado pero puede ser de calidad.

Además, como ya he destacado, debemos hacer un buen uso del grupo de WhatsApp de la clase. Nos quejamos con frecuencia del mal uso que hacen nuestros hijos del WhatsApp: que si cotillean, si juzgan e inventan cosas, si critican… pero ¿de qué forma utilizamos nosotros este instrumento, en concreto el WhatsApp de la clase de nuestros hijos? No podemos olvidar que somos el espejo donde se miran nuestros hijos y debemos ser un buen ejemplo para ellos.

Por este motivo quiero compartir contigo estos 9 consejos para utilizarlo de manera correcta (si es que no lo estás haciendo del todo bien). Te agradecería que los hicieras llegar a los demás padres de tu grupo de WhatsApp de la clase.

  1. Utiliza el grupo de WhatsApp de la clase para intercambiar información útil sobre tu hijo y el grupo-clase. Si no tienes nada positivo, útil e interesante que aportar mejor no escribas nada.
  2. Respeta a los demás y su intimidad:una vez se comparte un contenido ya no hay marcha atrás.
  3. No escribas lo que no dirías a la cara.Piénsatelo dos veces antes de enviarlo.
  4. No te conviertas en la agenda de tu hijo:deja que aprenda a asumir sus propias responsabilidades.
  5. Ante el mal uso de alguno de los miembros del grupo no dejes pasar la ocasión de mostrar tu disconformidady hacerle ver que no es la manera correcta de proceder.
  6. Evita comentar los rumores que se compartan en el grupo e intenta erradicarlos. El rumor es una construcción grupal: todos los que participan o comentan el rumor son sus constructores pues cada uno de ellos aporta algo al mismo.
  7. Si tus intentos de eliminar estas actitudes del grupo son fallidos, siempre tienes la opción de abandonar el grupoy dejar de formar parte del mismo. Aunque algunos no lo entenderán a veces es la mejor opción.
  8. No compartasen el grupo contenidos que atenten contra la privacidad de nadie ni sea ofensivo hacia otros (padres, profesores, etc.)
  9. Si tienes algún problema que resolver con el profesor, no lo hagas a través del grupo:ve directamente al centro a hablar con él cara a cara. De esta forma le darás la opción de poder ofrecerte sus argumentos sobre lo sucedido.

Por tanto, hagamos un buen uso de esta herramienta y convirtamos estos grupos en una oportunidad para promover un acercamiento entre familia y escuela con el fin de conseguir establecer un auténtico equipo educativo.

 

Óscar González