El curso acaba de comenzar. Ya se dio el pistoletazo de salida. Niñas y niños suben escaleras arriba deseosos de comenzar una nueva etapa en sus vidas. Mamás y papás volvemos a nuestra rutina de entrega y recogida de niños. Profesorado volvemos a nuestra rutina de recogida y entrega de niños. Es importante que en esa rutina incorporemos la comunicación.

Así, comienza este post Alba Alonso, profesora y CEO de RealKiddys. De una forma muy divertida hace un análisis sobre la relación entre familia y escuela, una relación que necesita de la comunicación para conseguir el éxito del Equipo Educativo.

Pero… ¿y lo que pasa en todas esas horas que están en las aulas? ¿y lo que pasa en todas esas horas que están en su hogar? Hagamos equipo educativo para que niños y niñas sientan que trabajamos juntos con el único fin de mejorar sus vidas.

“Querido papá:

Soy la maestra de tu hija. Crees que no la conozco lo suficiente pero lo cierto es que la conozco muy bien. Son muchas las horas que Catalina pasa en el colegio. La he visto reír, llorar, quejarse, caerse, levantarse y volver a caerse. Los idiomas se le dan genial, las mates no tanto. Conozco perfectamente sus capacidades y talentos. Es una niña muy movida, algo que en las niñas parece ser más reprendido ya que esperamos que por su sexo sean más tranquilas. Pero Catalina no puede parar de moverse porque su creatividad no se lo permite. Es cierto que a veces esto es algo molesto e interrumpe la clase. Pero a una niña como Cata la matarías si tuvieses que dejarla 5 horas seguidas sentada en un pupitre, por eso le permito levantarse e ir al baño con cierta frecuencia, aunque sé que no lo necesita fisiológicamente. Los recreos se los pasa jugando al baloncesto.  Han hecho un grupo muy majo de chicas y chicos y no les da llegado la hora del timbre para lanzarse al campo. El mes pasado tuvo un pequeño bajón emocional, pero parece que ya se encuentra mejor. Sus notas se han visto algo afectadas, pero en seguida se pondrá al día.

Un saludo,

La profe.”Alba Alonso Real Kiddys

“Querida profesora:

Soy el padre de Catalina. Trabajo muchas horas y quizás pienses que no conozco bien a mi hija, pero no es así. A pesar de ser una niña muy movida es capaz de centrarse cuando del arte se trata. A mi  me encanta pintar y te aseguro que con un pincel y un lienzo en las manos mi hija se convierte en la persona más tranquila y relajada que he conocido. Pintar da alas a su creatividad. Lo único que no entiendo bien es que necesite ir al baño con tanta frecuencia cuando pinta. De hecho, estamos valorando llevarla al médico por si acaso. El mes pasado mi mujer y yo tuvimos una época algo dura como pareja y Catalina fue muy consciente de ello. Incluso dejó de pintar por un tiempo, pero parece que ahora que todo está más relajado, se ha atrevido a volver a coger el pincel. No entendemos que haya bajado tanto en inglés con lo bien que se le dan lo idiomas, así que tal vez le cambiemos la actividad de baloncesto por clases de refuerzo en este idioma.

Un saludo,

El papá.

Estas dos cartas ficticias corresponden a dos personas que ejercen de manera fantástica en sus roles tanto de maestra como de padre. Lo único que realmente les falta es comunicación entre ellas. De hecho, son cartas lanzadas al aire, reflexiones que jamás llegan a su destino. Y esto es lo que nos pasa a padres y profesorado. Pensamos e incluso comentamos nuestras ideas al respecto la educación de nuestros hijos con nuestros allegados, pero casi nunca nos comunicamos con la otra parte interesada.

La profesora de esta historia no tenía ni idea de que los padres de Catalina estuviesen pasando un mal momento. Tampoco sabía que la pasión oculta de la niña fuese pintar porque nunca lo había visto reflejado en clase. Para esta maestra quitar a la niña de baloncesto sería un gran error porque considera que es una actividad que le encanta y donde ella se siente segura.  Además, el bajón en inglés claramente no ha sido académico sino emocional con lo cual no necesitaría ningún tipo de refuerzo.

El padre por su parte no entiende las idas y venidas de su hija al baño y piensa que tiene algún tipo de infección urinaria. Tampoco es consciente de la importancia que el deporte tiene para su hija en su grupo clase y cree que su único talento es el de la pintura.

Ninguno de los dos está equivocado ¿cierto? Pero ¿os dais cuenta de la gran falta comunicación? ¿no pensáis que ninguno de los dos entiende completamente a Catalina? ¿no creéis que si padres y profesorado trabajásemos en equipo nuestras niñas y niños se verían mucho más favorecidos?

Como maestra que soy quiero que tú, mamá o papá, me cuentes tus inquietudes respecto a la educación de tu hija, tus dudas, tus miedos. Si tienes alguna propuesta de actividad me encantaría que me la contases, y si tienes algún tipo de problema o falta de entendimiento conmigo me gustaría saberlo siempre antes que los padres del grupo de Whatsapp, por favor ;). Quiero que hagas equipoeducativo conmigo porque sé que todos saldremos beneficiados.

Como madre de un niño y una niña que soy, quiero que tú, profe, me cuentes cómo se siente mi peque en el cole, qué es lo que le pasa, cuáles son los talentos que yo quizás no haya conseguido ver, dónde debería ayudarle más y dónde menos. Quiero que me digas si crees que estoy sobreprotegiendo a mi niña o si mi niño está falto de cariño por mi parte.  Quiero que hagas equipoeducativo conmigo porque sé que todos saldremos beneficiados.

Trabajando en equipo, codo con codo, lo lograremos.

Alba Alonso Feijoo.